Bayas de Goji?… mejor unas grosellas.

Llegaron desde el Tíbet con propiedades casi milagrosas, las podíamos encontrar en los herbolarios más selectos. Ahora, con su crecida popularidad, ya las podemos encontrar en cualquier centro comercial. ¿Qué tienen de verdad? ¿Son ciertas sus propiedades?

Hace un año, las bayas de Goji solo se encontraban en centros especializados y a un precio elevado, venían directamente del Tíbet, donde esta baya es originaria y sus potentes propiedades antioxidantes le hacían parecer la fuente de la eterna juventud. Hoy en día las podemos encontrar en todos los centros comerciales y un precio, aunque aún elevado, mucho mas reducido que hace unos meses. Y es que el mercado no deja pasar una oportunidad así, es sensible a estos productos estrella que se popularizan y se venden casi solos. Como sucede con casi todos los productos, el emergente mercado chino abastece a occidente de cualquier producto de esta sociedad consumista.

Hace unos días la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha realizado un estudio (solo en grandes superficies) comprobando y analizando los componentes de estas populares bayas. El resultado es lo que se esperaba; en el 100% de las muestras se han encontrado pesticidas y metales pesados. Aunque dentro de la legalidad, que estas sustancias estén presentes en estos productos delata un evidente cultivo intensivo. Estas producciones provienen de China, donde se obtienen cultivos rápidos y en proporciones industriales para su comercialización a un precio mucho más competitivo en el mercado.

Si bien hay que decir que el fruto continúa presentando sus propiedades antioxidantes, pero desde luego, están siendo sometidos a cultivos intensivos, donde existen la presencia de pesticidas y metales pesados como el zinc, cadmio e incluso el plomo. Es incongruente que una baya que tenga elevadas propiedades antioxidantes, tenga que presentar metales pesados altamente tóxicos para llegar a un consumidor final que pretende cuidar su alimentación. Así que ahora ya sabes porqué están presentes en cualquier centro y a un precio mucho más económico que en herbolarios especializados. Mira la etiqueta, seguro que no viene desde el Tíbet.

GrosellasPor otra parte, se nos ha vendido a estas bayas como un remedio natural para todo; alarga la vida, reduce el riesgo de cáncer, refuerza el sistema inmune, ayuda a perder peso, mejora la respuesta sexual… Es cierto que tienen elevadas cantidades de antioxidantes, pero en unas cantidades muy similares a otras bayas o frutos del bosque que podemos encontrar en cualquier bosque cercano como son las grosellas, arándanos o frambuesas. Una vez más, el exótico y místico oriente ha conseguido aportar un valor añadido superado por imagen y publicidad a productos mucho más cercanos y económicos. El precio de las bayas de Goji ahora esta a unos 24 euros el kilo, un precio excesivamente elevado para unas propiedades que podemos encontrar en productos de nuestro entorno natural.

Ahora tu decides, puedes seguir pensando que consumir bayas de Goji, te hará rejuvenecer, tener más energía vital, reforzar tus defensas, e incluso llevar una vida en armonía como el Dalai Lama, el efecto placebo es poderoso. Pero si lo que pretendes es conseguir antioxidantes en tu dieta, dile al frutero que te ponga unas grosellas.

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