Probablemente esta afirmación te resultará chocante, pero existe un fitness de género que es hora de dejar atrás y entrenar con criterios contemporáneos.

No hay ejercicios o máquinas para hombres, pero tradicionalmente se han contemplado y desarrollado para la mujer, como si presentara una mecánica diferente o fuera incapaz de afrontar ejercicios de alta intensidad o manejo del peso libre. Quizás las revistas de moda y estilo fitness femeninas han tenido bastante culpa en la proliferación en este diferente tratamiento de género, que aunque la mayoría de mujeres no lo contemplen así, además de limitado resulta incluso sexista.

El entrenamiento femenino no existe, las adaptaciones suceden igual en un hombre que en una mujer. En las clases colectivas no existe diferenciación entre hombres y mujeres, en las nuevas tendencias como CrossFit, tampoco, a nivel de contenidos, la sesión es la misma para ambos géneros, sin embargo en la sala de fitness aún existen estas diferencias entre géneros, tanto en los ejercicios propuestos, como en las máquinas y medios utilizados. Es habitual observar la “zona woman”, un espacio para la mujer con máquinas colores pastel para que trabajen estables, sentadas y sobre todo los grupos musculares de caderas y piernas… un tratamiento que a priori puede parecer exclusivo y favorecedor para la mujer, pero que sin embargo es todo lo contrario, quedándolas aisladas y manteniendo un estatus diferenciador, poco integrador y sobre todo limitado motrizmente.

La mujer actual debe entrenar como un hombre con los mismos contenidos, medios y métodos, las cargas lógicamente pueden y deben ser adaptadas, pero el resto de variables deben ser contempladas y aplicadas en los entrenamientos de la misma forma. Toda mujer que persiga un tratamiento contemporáneo, debe dejar a un lado los clásicos ejercicios de orientación femenina y en máquinas que tratan a la mujer como una incompetente motriz y deben contemplar ejercicios generales para el desarrollo de la fuerza como squats, saltos, lanzamientos y además con incremento de la intensidad y aplicación de la potencia. De forma coherente y programada, pero toda progresión debe apuntar hacia el incremento de la intensidad y afrontar ejercicios más exigentes motrizmente.

Es cuestión de tiempo y sobre todo conocimiento, aceptar que la clave está en el desarrollo de la fuerza, pero además con mayor intensidad. El tratamiento tradicional de tonificación suave con orientación especifica femenina donde han abundado ejercicios estables tumbadas en el suelo, sin la utilización del peso libre y por supuesto sin manejar intensidades elevadas, son contenidos que forman parte de un pasado caduco, desfasado y poco fundamentado que hoy en día resulta anacrónico y no solo obsoleto, sino también poco adecuado. No hay que seguir tratando a la mujer como un personaje objeto de deseo estético, torpe y poco exigente, hoy en día el perfil de mujer activa y deportista es muy distinto al de hace décadas, tenemos y debemos cambiar ese paradigma proporcionando no ejercicios nuevos, sino simplemente correctos y acertados a sus nuevas demandas y objetivos actuales.

Los estudios al respecto llevan tiempo advirtiéndonos, pero pesa más los años de tradición incorrecta y los consejos sesgados de revistas femeninas, que la verdad bien fundamentada aportando lo que realmente necesitan. La evidencia está ahí, respaldadas por las adaptaciones fisiológicas y los expertos en la materia pero en los que sus publicaciones no tienen la transcendencia de los medios de comunicación y campañas de marketing para llegar a toda la población. Desde la preparación de base para los deportes de ultraresistencia, hasta los programas de pérdida de peso, e incluso específicos para personas de edad avanzada, son contemplados hoy en día bajo el desarrollo de fuerza. El ámbito femenino no puede continuar siendo una excepción basando su mayor orientación del entrenamiento en el trabajo aeróbico moderado y las gimnasias cuerpo-mente popularizadas por celebrities y revistas de moda.

 

 

 

Si quieres un cuerpo delgado y sin apariencia atlética, todo lo que te voy a proponer en el libro “Mujer en forma” probablemente no te resulte interesante, pero si deseas alcanzar un estado de forma con nivel de rendimiento en tus deportes, conseguir huesos fuertes de por vida, unos músculos metabólicamente muy activos (no es lo mismo que desarrollados), comer de todo sin dietas estrictas y conseguir bajar tu porcentaje de grasa sin comprometer tu salud, entonces sin duda esta propuesta contemporánea te interesará y conseguirá la mejor versión de ti misma. Además podrás seguir los programas progresivos en vídeo desde tu movil descargándote la app gratuita de Prowellness

Puedes visualizar el interior del libro pinchando aquí

 

 

Compártelo!