Pues si, es cierto, la carrera causa lesiones, al igual que hacer lanzamientos te lesiona el hombro, incluir ejercicios abdominales aumenta la presión, jugar al futbol te causa roturas, hacer sentadillas te desgasta el cartílago y así decenas de ejercicios y prácticas deportivas que resultan agresivas para el sistema músculo-esquelético.

Si hicieran un estudio de las contraindicaciones que tiene la carrera para nuestra mecánica seguramente la conclusión sería que no interesa realizarla porque

provoca multitud de alteraciones al sistema articular. Es cierto, aunque podemos correr, el ser humano no fue diseñado evolutivamente para correr y mucho homo sapiensmenos a gran velocidad o sobre largas distancias, si esto fuera así, seríamos cuadrúpedos y la ciencia nos hace ver que el hombre es una especie animal bastante torpe motrizmente si nos comparamos con otros animales que corren, nadan, saltan, trepan o empujan. Nuestra mecánica está diseñada para manipular objetos con el tren superior y caminar con el tren inferior, esto lo hacemos aceptablemente. Nuestra disposición bípeda con una cadera que oscila y un gran tren superior, a lo máximo que aspira mecánicamente es a caminar durante largas jornadas, y es que esto es lo que ha hecho la especie humana tal y como la conocemos hoy en día en los últimos 60 – 90.000 años, menos los últimos 2.500 años que nos comenzamos a acomodar y a delegar acciones a nuestros animales domesticados y el último siglo en máquinas automatizadas.

 

En resumen, que hoy en día nos pongamos a saltar enérgicamente, hacer arrancadas o correr maratones no tiene mucho sentido mecánico ni justificación evolutiva alguna. Durante la carrera los discos reciben un impacto para el que no fueron diseñados y al hacer sentadillas nuestros ligamentos soportan tensiones para las que no fueron concebidas. Esto sabemos que es así ¿Qué hacemos entonces? ¿Dejamos de correr? ¿Eliminamos a las jodidas sentadillas? ¿No hacemos más abdominales? ¿No practicamos deportes de contacto? Pues analizando todo lo expuesto anteriormente, tan solo deberíamos caminar un poco y no hacer nada mas, de esta forma evitaríamos el desgaste articular, no tendríamos hiperpresiones, roturas de ligamentos y otros inconvenientes que tiene esto de hacer ejercicio.

Sin embargo, existe el sentido común (o la simple intuición) que cuando lo utilizamos nos dice que todo lo anterior es cierto, pero que por otra parte también existen unos beneficios en su práctica, y si colocamos en una balanza a los beneficios y a los inconvenientes, podremos rápidamente ver como los beneficios que obtenemos son ampliamente superiores a las posibles alteraciones, es más, en muchas ocasiones (por no decir en todas) gracias a este estrés sobre el sistema muscular, conjuntivo, óseo o articular, se generan nuevas adaptaciones que revierten en una mejora adaptativa consiguiendo cartílagos mejor nutridos, tendones más resistentes y músculos más eficientes.

Pero la realidad es que continuamente nos asustan o intentan intimidar con ejemplos de situaciones reales donde no solo algunas, sino muchas personas se han lesionado al realizar sentadillas, ponerse a correr o hacer abdominales tradicionales, además generalmente estas advertencias vienen acompañadas de estudios que así lo demuestran. La confusión unida al poco sentido común, nos hace llegar a la conclusión de que no debemos correr sino caminar, que debemos huir de actividades agresivas para el cuerpo humano y que comprometen a las estructuras articulares.

Venga, entonces dejemos de hacer saltos y arrancadas, también evitemos la carrera y los abdominales, mejor será dar paseos en bici y estirar, o que demonios, mejor aún… tomemos una sauna y tumbémonos en el sofá, de esta forma evitaremos cualquier posible alteración porque parece ser que hay estudios para todo tipo de gestos que demuestran lo lesivo de las cargas, impactos, trabajos excéntricos o rangos articulares amplios.

Yo me pregunto… ¿Dónde está límite? ¿Cuándo en ejercicio o actividad deja de ser beneficioso para convertirse en peligroso? ¿Salto, corro, ando, hago elíptica o mejor me doy un masaje? ¿Puedo hacer arrancada, un press de hombros con barra o un press en máquina? Multitud de métodos y medios materiales salen a la luz como salvadores de la mecánica humana tomando como arma amenazadora las posibles consecuencias de un determinado ejercicio o deporte y defienden su método como la alternativa saludable y salvadora en esta ultima etapa evolutiva del ser humano.

Creo que los extremos nunca son buena idea, desde mi punto de vista no me parece sensato hacer ultramaratones durante toda la vida, pero mucho menos sensato me parece la persona que no corre pensando en que se puede lesionar el disco intervertebral, esto que parece que es de sentido común en este ejemplo, sin embargo no lo es tanto con otro tipo de ejercicios. Al igual que sucede con la carrera, debemos aplicar un poco de sentido común al resto de actividades o entrenamientos que nos planteamos, y contemplar y valorar todo en su conjunto, desde las cargas hasta los beneficios que obtendremos y pongamos en una balanza para ver hacia que lado se inclina.

Una persona con sobrepeso que quiera terminar una maratón posiblemente se lesione, al igual que alguien que no tiene experiencia en el entrenamiento de la fuerza y se ponga a realizar movimientos olímpicos, o una persona que sin control postural trabaje el core con ejercicios funcionales. Sería muy poco sensato decir que correr, la inercia de una carga o los abdominales son los responsables de lesiones y alteraciones.

El Dr. K. Cooper decía “No pongas años en tu vida, sino vida en tus años”, y es que no se trata de algo tan simple como de que pase el tiempo sin asumir ningún riesgo, sino de enriquecer nuestra vida motriz útil con sentido común para que nos aporte vida y funcionalidad durante mucho, mucho tiempo. Así que la actitud no es ir hacia abajo sino hacia arriba, es decir, no pienses que puedes hacer que sea menos agresivo, correr mejor que saltar, caminar mejor que correr, sino al contrario, mejor que caminar correr, mejor que correr saltar, tu sentido común te dirá cuando.

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