Recordando una frase de Craig Liebenson, me sirvió para volver a darle un valor extra al tiempo, esfuerzo y creatividad que se le dedica a las progresiones. Liebenson, es uno de los más reconocidos investigadores en el tratamiento de alteraciones en la columna tomando como herramienta terapéutica al ejercicio.

Sus estudios han ofrecido una visión de trabajo activa que ha cambiado los criterios tradicionales de los ejercicios a aplicar (especialmente con el concepto de core). Su frase dice así; “muchas personas con alteraciones de rodilla o espalda afirman que no pueden hacer sentadillas o que su médico le dijo que no realizara sentadillas. Sin embargo, la mayoría de las personas con alteraciones en rodillas o espalda se beneficiarán más de aprender a hacer sentadillas en lugar de evitarlas”, frases con esta rotundidas y emitidas por investigadores de esta altura, son las que conciencian a pacientes, médicos y sobre todo entrenadores, de la necesidad de incluir este movimiento básico incluso en los más bajos niveles de condición física.

goma-elastica-sentadillaSin embargo, no quería poner el énfasis en la propia sentadilla, sino que en la frase de Liebenson me llamó la atención la parte en la que dice “…aprender a hacer…”, es en estas tres palabras donde se encuentra la importancia de su idea y visión. Nos centramos tanto en la palabra sentadilla que nos olvidamos de todo el camino del que disponemos para llegar a ella, es decir de los ejercicios progresivos de integración.

El mayor beneficio también está en las progresiones, en el camino marcado para llegar al objetivo. Aunque la persona no llegue a realizar una sentadilla con carga, se habrá beneficiado de multitud de mecanismos que debemos incluir de forma progresiva hasta llegar ella. El trabajo de incremento de la fuerza en la musculatura extensora, aumento de la movilidad en la articulación coxofemoral, aprender a disociar cadera y columna, aumento de la coordinación intermuscular, conciencia del control postural… son beneficios que están ya en los contenidos previos a la sentadilla.

Como instructores, el concepto de progresión e integración, debe hacernos ser conscientes de la importancia que tiene este camino y que no es aconsejable saltarse estas adaptaciones mecánicas o asumir directamente el ejercicio por muy sencillo que parezca. Dediquémosle tiempo y dedicación a trazar progresiones, generar recursos prácticos porque ahí está no solo el beneficio de nuestro cliente, sino también la diferencia entre un buen entrenador y un excelente profesional.

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