Estos días estuve escribiendo un artículo para la revista Sport Life, sobre directrices de entrenamiento según el biotipo que tenemos. Deberíamos hacer una reflexión sobre este asunto porque es exactamente el punto donde comienza nuestra partida, es un error jugar una partida teniendo en cuenta las cartas que tiene otro jugador.

Todos nacemos con unas características marcadas genéticamente y después es el entorno el que modela en cierto margen esta morfología, en alguno casos desarrollando los marcadores genéticos y en otras ocasiones frenando o incluso inhibiendo su desarrollo. Por ejemplo, hay muchas personas que tienen en sus genes desarrollar una diabetes pero que nunca llegará a aparecer por llevar buenos hábitos de ejercicio y alimentación. Pero centrándonos en la imagen exterior, en la morfología, lo cierto es que resulta bastante evidente lo que nos ha tocado a través de nuestros genes y aunque existe un margen que podemos manejar, lo cierto es que resulta bastante difícil cambiar o moldear la figura.

406876 4648064076806 1255725853 nEsta herencia que se exterioriza en nuestra morfología determina desde la talla, hasta el desarrollo muscular o capacidad de acumular grasa. Al nacer ya venimos con las cartas dadas y a partir de aquí depende de nosotros la forma en las que las queremos jugar, nuestro éxito dependerá de jugar bien nuestras cartas.

Vivimos en la sociedad de los atajos, de los resultados rápidos, del éxito a través de la imagen, y es que no nos engañemos, todos queremos siempre estar mejor de lo que estamos, conocemos nuestros puntos débiles y deseamos poder cambiarlos, unos con mas exigencia que otros, unos con mas prioridades que otros en nuestra escala de valores y necesidades. Habrá muchas personas que no le importe tener un kilo mas o menos, levantar mas peso o conseguir mas tono muscular, pero lo cierto es que todos estamos obligados a jugar nuestras cartas, queramos o no. Desde que nos cuidan nuestros padres hasta cuando tenemos autonomía, el entono nos influye y nos modifica, o bien tomamos decisiones y conseguimos los mejores beneficios con nuestras posibilidades o bien el entorno se encargará de moldearte. En este sentido, mucha gente acude a obligaciones, prioridades y otros aspectos para decir que no tienen tiempo para hacer ejercicio, quizás pueda entender esta situación pero sin embargo yo siempre digo que todos los días tenemos que comer, así que de nosotros depende que lo hagamos bien o mal en gran parte de nuestra vida.

La buena noticia es que a poco que hagamos, a poco que mejoremos algún aspecto, las mejoras siempre se producen, a partir de aquí depende de nosotros si deseamos un mínimo de beneficios o conseguir los mejores resultados posibles. Yo siempre digo que “Nadie es tan bueno que no puede mejorar” y es cierto, cuando alguien me dice o mas bien me pone la excusa de que está bajo de forma, que tiene sobrepeso, que no tiene técnica… yo siempre le contesto; “¡¡Estupendo!! ¡¡Por que tan solo te queda mejorar!!. Quizás no podamos cambiar nuestro biotipo pero seguro que podemos evitar la obesidad, seguramente no podremos tener unos hombros y bíceps grandes pero con certeza podremos ganar fuerza, posiblemente no consigamos unas piernas esbeltas pero podemos evitar una alteración en la columna.

Deberías centrarte no en conseguir ganar, sino en mantenerte de la mejor forma posible con las cartas que tienes, otros ganaran pero con mejores cartas, lo que si es cierto es que si no conoces las reglas del juego y no te atreves a jugar tus cartas, el fracaso lo tienes asegurado. Ahora mira tus cartas, estudia tus posibilidades y sácale partido a tu jugada

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