Estirar puede ser un estímulo para aumentar la hipertrofia muscular. Así debes hacerlo.

Aplicar estiramientos estáticos activos entre series, por la tensión aplicada sobre el músculo activo dificultan el flujo sanguíneo ya que provocan una compresión vascular que limitará la eliminación de metabolitos acumulados (lactato, iones de hidrógeno y sodio…) situación que estimularía a su vez a una mayor respuesta hormonal, ya que el efecto sería parecido a una recuperación incompleta. Por ejemplo, entre serie y serie de pectoral, es buena estrategia realizar un estiramiento de este gran músculo aplicando al mismo tiempo una contracción moderada durante unos segundos (aunque también puede realizarse de forma pasiva), pero es muy importante que este estiramiento tenga una duración muy corta, ya que si se mantiene, puede activarse el reflejo miotático y en este caso afectaría al rendimiento en la siguiente serie. Lo ideal es tensar al musculo implicado entre 5 y 10 segundos, soltar y relajar para volver a repetir una o dos veces más antes de la siguiente serie.

Lógicamente, esta estrategia no es la ideal para trabajo de fuerza intensa o potencia, es más factible aplicarlo en trabajos puros de hipertrofia con cargas moderadas a submáximas y haciendo hincapié en mantener un tiempo bajo tensión (TUT) óptimo con un criterio de fase concéntrica en 1 segundo y fase excéntrica lenta en 3 segundos. Con este criterio y añadiendo un estiramiento estático activo realizado entre series, se puede conseguir un estímulo hipertrófico aumentado al tiempo que se mejora la movilidad. Una herramienta interesante a tener en cuenta y poner en práctica.

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