El pasado fin de semana asistí al curso que imparte Fernando Martín sobre Hiit. Si hay algo que me quedó muy claro es la enorme dificultad que existe de realizar un Tabata, bueno mejor dicho, de que el público pueda llegar a terminar un entrenamiento Tabata.

Esto nos puede asombrar porque parece ser que todo el mundo hace Tabatas (si, en plural, varios de ellos) porque hay muchos que enlazan un Tabata con otro y además, para terminar el entrenamiento… ¿esto es posible? Yo creo que no

Además de la fundamentación tuvimos la oportunidad de ponerlo en práctica y vivir en nuestras carnes (y sistema cardiorespiratorio y muscular) el efecto de un Tábata (con los criterios de cómo debe de ser claro está), fue una experiencia que te pone los pies en el suelo sobre la realidad de este exigente método.

Son indudables los beneficios que aporta este método, pero la pregunta es ¿es para todos? ¿es posible realizarlo? ¿Es necesario…? Parece ser que si no haces un peso muerto con dos veces tu PC, un snatch o un par de Tábatas, no estás entrenando al máximo. Quizás en el mundo real, la mayoría de las personas deberían quedarse en un escalón intermedio y esta es su mejor zona de entrenamiento; un peso muerto con un bag, un swing con kettlebell o un interval training me resultan más reales y sobre todo, asumibles de conseguir siendo un reto exigente y sin disparar los riesgos articulares.

TabataclockAfortunadamente la visión de Fernando no fue la de Hiit para todos, sino la de pongamos sentidlo común a todo esto. Sus pros y contras y adaptaciones a las situaciones reales que tenemos la mayoría como son salas de bici, espacios mutifuncionales y sobre todo, público real y no deportistas de élite, nos exigen tener que hacer algo muy muy difícil; adaptar los entrenamientos. Recordemos que no se trata de que la persona tenga que adaptarse al entrenamiento a costa de todo, sino al contrario, que nosotros como instructores tengamos el sentido común y la capacidad de diseñar entrenamientos a medida para nuestros clientes.

Aléjate de los tipos duros que proponen entrenamientos máximos hasta desfallecer. Como decía Vern Gambetta, “hacer entrenamiento duros e intensos lo puede hacer cualquiera”, este no es el mérito. Acércate a los que ponen en duda todo lo que proponen, te hacen meditar y estimulan la capacidad de pensar por ti mismo y poder interpretar y adaptar los criterios. Si propones un Tabata o Hiit, asegurate de que el publico objetivo tiene las capacidades fisicas para poder realizarlo, si es así adelante, si no lo está, recuerda que hay un escalon inermedio llamado interval training que puedes diseñar a medida.

Si tienes oportunidad, te recomiendo escuchar a Fernando, además de los fundamentos teóricos (esto es lo más fácil) aporta una parte que todo formador debería tener en cuenta, la capacidad de hacerlo real y “traducirlo” en una forma práctica con grandes dosis de realidad y sentido común (esto es lo más difícil… y lo que no tiene precio)

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