Un ejercicio con doble utilidad; además de trabajar abdominales, consigue un mayor control sobre el core y transferencia hacia ejercicios más exigentes.

Dicho así parece un truco de cocina pero no, se trata de un recurso muy útil para el control del core y es que la fuerza sin control, solo es una contracción muscular. En este sentido el trabajo del core no se puede limitar a mantener una plancha isométrica con una elevada actividad en los músculos de la pared abdominal sin importar lo que está sucediendo al resto es estructuras articulares.

Este ejercicio además del trabajo muscular te enseña a conseguir un mejor control lumbopélvico para conseguir y mantener la posición de cadera neutra y transmitir la estabilidad no solo a la columna manteniendo las curvas naturales, sino también a la cintura escapular. De esta forma se desarrolla una coordinación intermuscular entre las dos cinturas; pélvica y escapular.

Inicia el ejercicio en la posición de “mesa” que no es solo una cuadrupedia, la columna adopta una posición activa donde los músculos de la pared abdominal y serrato anterior mantienen una contracción para mantener la columna estable; cadera en ligera anteversión, erector espinal activo, brazos empujan el suelo.

Extiende una pierna atrás y alinéala con la columna. En esta posición relativamente cómoda, puedes reajustar la postura, bascula la cadera con rotación anterior y posterior para sentir así el control que ejercen sobre la región lumbopélvica abdominales y glúteo mayor, activa en sinergia estos grupos musculares alineando pierna y columna con la cadera en posición neutra y entonces finalmente extiende la otra pierna para adoptar la posición de plancha o fondo. Vuelve a la posición de mesa en cuadrupedia y repite el ciclo de nuevo pasando de una posición a otra pero siempre garantizando la estabilidad de cadera y columna.

 

 

 

 

 

Es un ejercicio mucho más atractivo que el mantenimiento insípido de una posición isométrica y además conseguirá mejorar el control consiguiendo acciones más fluidas y mayor estabilidad en otros ejercicios donde tenga transferencia. Recuerda que el trabajo del core no debe dirigirse hacia ejercicios cada vez más intensos y asombrosos, sino hacia acciones con mayor riqueza motriz y transferencia. El objetivo es que la posición de plancha sea la misma que adoptaríamos de pie en una posición anatómica correcta y equilibrada.

Compártelo!