Esta mañana hacía un día estupendo, sol, naturaleza, un paisaje espectacular, así que nada más levantarme… una sesión de runing moderado. Al ir corriendo mientras mi cuerpo hace ejercicio, mi mente va trabajando, va pensando, procesando información, y se me ocurrió contaros en esta entrada mi punto de vista, mi estrategia y sobre todo mis consejos y ánimos para que podáis aprovechar en la medida que podáis mi propia experiencia. En muchos artículos soy mas moderado y mas fisiológicamente correcto,

pero en el blog tengo vía libre para expresar con libertad lo que realmente funciona, al menso en mí, lejos de criterios a veces que pecan de prudencia. A través del foro y consultas muchos me preguntáis por suplementos quemagrasas que funcionen, por ejercicios milagrosos, por trucos secretos, queréis una respuesta rápida y definitiva, bueno, pues aquí la tenéis.

¿Cuál es mi estrategia estos días? Pues ayer salí a montar en bici, una ruta larga en bici de montaña, unas tres horas y media de sube y baja por la montaña asturiana, esta foto que os adjunto es junto de ayer, al llegar al punto final de la ruta. Un truco que suelo hacer antes de estas rutas largas es beber bastante antes de salir, agua y 500 ml de bebida energética (en este caso un Mounster) que aporta un poco de chispa con la cafeína que contiene, dos cucharaditas de glutamina y unos aminoácidos ramificados, esto me permite ir hidratado, retrasar la aparición de la fatiga y activa a las catecolaminas para obtener energía por la degradación de ácidos grasos además del glucógeno. Recuerda que “las grasas arden en el fuego de los hidratos de carbono”. Después durante la ruta mucho agua, sobre todo estos días de calor.

Aprovechando esta salida en bici, la idea era vaciar las reservas de glucógeno ya que tenía planificada ya mi sesión de running al día siguiente. Y así fue, esta mañana nada mas levantarme, un poco de agua y a correr un poco. En estas situaciones donde partes de una situación de baja reservas de glucógeno muscular y al día siguiente de una dura ruta de bici de montaña, evidentemente tu cuerpo no es esa máquina perfecta que puede correr alegremente a buen ritmo, es un “tractor que funciona a diesel” pero ese era el objetivo de esta sesión, no el rendimiento deportivo, sino el consumo de esas reservas de grasa subcutánea que son difíciles de eliminar. Pero tampoco debemos olvidar que entrenar en estas situaciones genera adaptaciones que todo deportista de fondo sabrá apreciar, como el aumento de la capacidad oxidativa, actividad enzimática para la lipólisis, etc. que permitirá un ahorro de glucógeno en pruebas de larga distancia.

Mucha gente pensará que esto de correr en ayunas es una barbaridad, que no es saludable y no debería animar a ello, y es cierto, llevan razón, pero solo en personas desentrenadas, en casos de personas que está nen forma el cuerpo está perfectamente preparado para acudir a otras vías energéticas, desde las reservas hepáticas de glucógeno, optimizar las ultimas reservas de glucógeno muscular y por supuesto la casi inagotable reserva energética de grasa que tenemos de reserva. Si no fuera así, la especie humana hubiera desaparecido de la faz del Planeta hace miles de años. Tenemos un mecanismo de supervivencia que nos permite sobrevivir, es más lo que está matando a la sociedad actual es la opulencia y el sedentarismo. Siempre he aconsejado hacer ejercicio en ayuna, si tu alimentación ha sido correcta el día anterior, tu organismo no tendrá ningún problema en ponerse a funcionar, es mas si lo haces comprobarás que mientras haces ejercicio en ayunas nunca tienes sensación de hambre, esto es por la aparición en escena de la hormona glucagón que degrada glucógeno aportando glucosa a la sangre e inhibe a la insulina, bueno un mecanismo algo complejo pero que hace que durante el ejercicio la sensación de hambre desaparezca. Tu cuerpo puede perfectamente afrontar un ejercicio físico ligero, moderando e incluso en personas entrenadas intenso y extenuante, lo que sucede en la mayoría de ocasiones es que nos levantamos pensando en desayunar y nuestro cerebro (no nuestro organismo) nos pide alimento, el estómago está vacío y el hábito natural es levantarnos y comer algo generalmente dulce, así que nuestro cerebro demanda su “chute” cotidiano de glucosa (y cafeína en muchos casos), sin embargo debes saber que este es un estímulo de nuestro cerebro primitivo que aun envía información para sobrevivir, de ti depende que accedas a sus deseos y te sientes a desayunar o te pongas unas zapatillas algún día y antes del desayuno desafíes a tu cerebro, impongas tu voluntad y salgas a hacer algo de ejercicio. Si lo haces (y mucha gente lo hace) posteriormente te sentirás mucho mejor, afrontarás el día con mas energía, mucho mas activo, pero sobre todo con otra actitud. Te darás cuenta que tienes poder sobre tu cerebro, que sabes manejar los estímulos primitivos de nuestro cerebro, y tu organismo comenzará a funcionar como un reloj.

Como puedes comprobar la teoría es sencilla, es mas durante miles de años de evolución ha sido así, no esperes trucos, no esperes suplementos quemagrasas, no esperes grandes cambios en poco tiempo, la realidad es que lo único difícil es ponerte a ello, inculcarlo en tus hábitos de vida, lo mas seguro es que los primeros días sea un desastre, el primer mes te resulte difícil, el segundo mes no veas cambios significativos, pero a medio plazo comenzarás a ser una persona nueva, con una actitud diferente que te motivará a conseguir nuevos retos, que te demostrará que si quieres puedes, la buena noticia es que estos cambios de hábitos siempre, siempre, siempre producen cambios positivos, es una apuesta ganadora. Yo diría que es un buen negocio.

Ahora cuando te levantes por la mañana y tu cerebro te envíe su señal matutina de ingerir de ti depende que accedas a sus deseos o que comiences tu maratón con el primer paso. Sé que soy una persona agradecida genéticamente, que los cambios de composición y adaptaciones al ejercicio en mi organismo responden muy bien, pero cierto es que responde porque los aplico, y los llevo aplicando muchos muchos años. Esto me ha permitido ir conociendo las respuestas de mi cuerpo, los alimentos que le sientan bien, las mejores estrategias. Quizás en tu caso los cambios sean mas lentos, tarden mucho mas, pero lo importante no es el tiempo que tarden, lo importante es que siempre habrá un cambio a mejor, todo el mundo obtiene mejorías, unos mas rápido, otros mas lentos, pero siempre se cambia a mejor, todo lo que sea desistir, desmotivarse, abandonar, es lo único que no funcionará ¿eres de esos? Esta es una imagen de mi sesión de running de esta mañana, yo diría que al menos a mi me ha dado buen resultado, mucha gente que conozco también, espero que a ti también te resulte de ayuda, no solo la parte teórica y que justifica la viabilidad de esta estrategia, sino también la parte de motivación, de ánimo y de empujarte de alguna forma a incluir este pequeño gran cambio en tus hábitos. Recuerda, el cambio está en ti, la elección es tuya, si quieres puedes. Por último, decirte que lo que mas cuesta es ponerse, levantarte, ponerte las zapatillas y salir a correr cuesta, pero a los pocos minutos comienza el cambio, y al terminar tu estado emocional y actitud es otra muy diferente. Levántate, mírate al espejo, sonríe, lávate la cara con agua fría, ponte tu música favorita y el resto te puedo asegurar que será lo que menos te cueste.

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