De toda lesión se aprende algo y esta vez que tengo el supraespinoso algo perjudicado he intentado sacar provecho de ello.

He de confesar, que cuando comenzaron a aparecer estudios sobre el síndrome subacromial (impingement) en el hombro y sobre todo las recomendaciones de cambiar los ejercicios de hombro, me costó mucho trabajo abandonar los ejercicios clásicos de la musculación orientados al trabajo del hombro para cambiar a otros totalmente diferentes pero ciertamente justificados. La idea era bien simple y estaba basada en algo tan evidente como la mecánica humana.

bloque hormigonEl caso es que hace algunos días tuve un trabajo en la construcción, estoy rehabilitando una antigua casa y me toco labores de albañil y para comenzar nada mejor que descargar 500 bloques de hormigón y apilarlos en otro lugar, para que nos entendamos es algo parecido a realizar innumerables repeticiones del clásico ejercicio de remo vertical o remo al mentón con barra. Tanto elevar los brazos cargados, terminó por inflamar al supraespinoso por una reiterada compresión del espacio subacromial. Resumiendo, el caso es que llevo unos 10 días de dolor en el hombro.

Volviendo al tema de la salud articular del hombro en los ejercicios, la recomendación era abandonar los clásicos ejercicios de elevaciones laterales, press tras nuca y sobre todo el remo vertical al mentón, ahora la verdad es que el hombro no lo entreno mucho porque considero que trabaja bastante bien como sinergistas en movimientos intensos de press y pull, pero sí que incluyo algún push-press y las diagonales en polea. Ahora que tengo el supraespinoso inflamado y con dolor me doy cuenta realmente de la cantidad de veces y la multitud de gestos que existen donde se comprime el espacio subcromial, así que nada mejor que joderse el supraespinoso para repasar la mecánica del hombro y disponer de una “alarma” que me informe cada vez que acontece el impingement. Si estiro el pectoral con una rotación externa y flexión del hombro, duele, si intento realizar un pull-over, duele, si me cuelgo de una barra sujeto de los brazo, duele, mucho más si intento realizar un kipping, si bajo bien en un push-up, duele, si subo un disco a la altura del pecho para colocarlo, duele… y desde luego, no se me ha ocurrido realizar un press tras nuca o un remo vertical…

Cuando aparecen estos criterios fundamentados en estudios y te recomiendan abandonar ejercicios o modificar la técnica, siempre piensas… “pues no es para tanto…” hasta que un día, tienes una lesión y eres consciente de lo mucho que afecta. Quizás no un día, o varios meses, o incluso durante años, pero tarde o temprano llega un día en que desgraciadamente lo puedes comprobar, es solo cuestión de tiempo.

Seguramente pienses que necesitas tu press tras nuca, que no vas a cambiar tus elevaciones laterales y que necesitas el remo vertical para unos hombros y trapecios rocosos. Ahora puedes confiar en todo lo que se ha avanzado en el estudio de la mecánica y la prescripción del ejercicio o bien, puedes hacer un día multitud de repeticiones de remo vertical, inflamar al supraespinoso y comprobar por ti mismo la situación tan exigente y agresiva a la que es sometido este músculo en la mayoría de ejercicios clásicos de la musculación.

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