Los hábitos actuales han incrementado la pérdida progresiva de las habilidades naturales y funciones para las que fueron diseñados los pies a lo largo de la evolución. Este artículo intentará devolvérselas

 

“Para comprender al tobillo y su función dentro del apoyo hay que remontarse 6 millones de años, cuando los primates decidieron caminar erguidos sobre dos apoyos. El pie evolucionó desde una función prensil, hacia una función estabilizadora y de locomoción para optimizar la marcha. Perdió sus funciones prensiles a cambio de conseguir un gran diseño estabilizador, ya que ahora tenía la responsabilidad de sostener todo el peso del cuerpo y con un centro de masas más elevado. Todo el pie consiguió habilidades y funciones que hoy en día debemos recuperar si deseamos una mecánica efectiva, todo comienza en el pie”

Con este párrafo comienzo el artículo sobre el tobillo que este mes de julio publico en Sport Life Nº183. Un artículo que ya tenía especial interés en publicar para así comenzar a concienciar de la importancia de esta estructura sobre prácticamente cualquier ejercicio que se realice en posición de pie; desde caminar o correr, hasta realizar squat. Debemos tener presente que todo lo que no esté mecánicamente correcto en la base, influirá sobre todas las estructuras que se encuentran por encima y por debajo, el sistema musculo-esquelético generará compensaciones, ya que por todos los medios nuestro sistema intentará conservar la función locomotora… aunque sea obligando a otras articulaciones y estructuras a realizar una función que no les corresponde, y esta cuestión, no es nada interesante

El tobillo siempre lo hemos contemplado como una articulación donde hay que trabajar la propiocepción y a ser posible con medios inestables que parece más “funcional”, posición no muy interesante, ni útil, es mas en muchas ocasiones con consecuencias contraproducentes. El tobillo debemos contemplarlo dentro de una cadena (en la mayoría de las ocasiones cerrada), influido por las estructuras que tiene por encima y por debajo y consecuentemente con los músculos y tejido conjuntivo que lo comunican. Por tanto el tobillo como articulación no es entrenable, sino que son los tejidos que le rodean sobre los que podemos influir para equilibrar sus funciones mecánicas y también muy importante, recuperar las habilidades.

tobillo test

 

Para comprobar si tu tobillo tiene las habilidades necesarias, prueba este este sencillo ejercicio; descálzate e intenta tocar el suelo con la mano contralateral al apoyo. Si tu tobillo tiene buen ajuste, tendrás el equilibrio necesario, pero también observa si tu tobillo prona en exceso. En la posición correcta el tobillo se alinea con rodilla y cadera, pero cuando cae la bóveda plantar, la rodilla se dirige hacia el interior y generalmente, la pierna de atrás cruza por detrás de la de apoyo.

 

Debemos contemplar ejercicios de refuerzo muscular, control del movimiento con adecuada estabilidad y conseguir la movilidad articular. Estos son los tres objetivos que los ejercicios propuestos en el artículo intentan conseguir o al menos proporcionar una referencia de estímulos que todos deberíamos incluir en nuestras sesiones. Estos son algunos ejemplos que podrás encontrar, espero que te resulten útiles y sobre todo aplicables. Si te resulta interesante, consigue el artículo al completo en Sport Life de este mes de julio. ¡¡Buen entrenamiento!!

tobillo ejercicio 22

 

Este ejercicio tiene una doble función, consigue trabajar dos músculos muy necesarios para una adecuada estabilidad en el tobillo; el gluteo medio y el tibial posterior. Trabaja el gluteo medio de la pierna inferior al manterner el puente lateral y el pie de apoyo debe hacer presión con la punta del pie, como si deseases realizar una rotación interna con el pie para así conseguir activar al tibial posterior.

 

tobillo ejercicio 23

Sobre una altura, lleva la pierna libre bien lejos, hacia delante, atrás y lateral. Comienza con una pequeña elevación y aumenta la altura para mayor movilidad. Talón del pie de apoyo siempre apoyado y rodilla alineada con tobillo, cadera y hombro para evitar la pronación.

 

 

Compártelo!