El desarrollo muscular es una adaptación multifactorial, sin embargo, los estudios apuntan a 3 factores claves que desencadenan la respuesta hipertrófica; tensión mecánica, daño muscular y estrés metabólico.
Elevada tensión
A mayor tensión mecánica sobre el tejido muscular, mayor incremento de la masa muscular. La alteración de la integridad muscular genera una respuesta mecano-química que se traduce en respuestas moleculares y celulares en las miofibrillas y las denominadas células satélite, aumentando finalmente la sección transversal del músculo.
Daño muscular
Las contracciones a intensidad elevada llegan a causar daño en el tejido muscular, observándose alteraciones en el sarcolema, membrana basal y tejido conectivo, provocando un daño sobre los elementos contráctiles. Ante estos microtraumas se produce una respuesta compensatoria que puede compararse a la reacción inflamatoria aguda ante una infección. El organismo genera una respuesta accionando varios factores de crecimiento sobre las células estimulando el crecimiento y esta es la buena noticia, no solo restaurando al nivel anterior, sino incrementando la capacidad contráctil del músculo, mejorando así la fuerza.
Estrés metabólico
Muchos son los estudios que apuntan hacia el efecto anabólico del estrés metabólico producido por el ejercicio. Entrenamientos de elevada intensidad que consiguen un estímulo para generar un estrés muscular significativo, favorecen la respuesta hipertrófica produciendo alteraciones en el entorno hormonal con aumento de la actividad de factores del crecimiento muscular
